La industria agroalimentaria gallega, madrina de los más innovadores

¿Se imaginan un alimento que, además de todas sus propiedades nutritivas ayude a prevenir o a curar una enfermedad autoinmune? ¿O poder poner fin a la escasez de tierras mediante diferentes técnicas de cultivo que permiten sacar adelante producciones en espacios reducidos? La industria del futuro ya está aquí y el sector agroalimentario gallego no es ajena a ella. Todo lo contrario. A través del programa Business Factory Food (BFF), del Clúster Alimentario de Galicia, una decena de grandes industrias de la comunidad mentorizarán y promoverán ocho proyectos innovadores que les ayudará a dar respuesta a esos retos de futuro. La idea es ayudar a desarrollar ideas que puedan tener aplicaciones muy interesantes para el sector agroalimentario. 

Un total de 38 iniciativas se presentaron a esta nueva convocatoria del BFF, la aceleradora de proyectos puesta en marcha por el Clúster en colaboración con la Xunta. De ellos fueron preseleccionados 18, pero solo ocho consiguieron pasar el corte final. Todos tiene algo en común, explicaron Patricia Agerey, directora de la Agencia Gallega de Innovación, (Gain) y Juan Manuel Cividanes, director del Instituto Gallego de Promoción Económica (Igape), constituyen soluciones innovadoras para hacer frente a los retos de la industria agroalimentaria gallega en las áreas de digitalización, automatización, logística, sostenibilidad, packaging y desarrollo de nuevos productos. Los seleccionados accederá a un programa de apoyo integral de nueve meses de duración y a financiación por parte de la Xunta. Concretamente, recibirán 25.000 euros a fondo perdido y podrán solicitar un préstamo participativo de hasta un máximo de 50.000 euros. 

Agricultura para ciudades 

El primero de los proyectos seleccionados es el de Biopraedium, una empresa que se dedica a dar soluciones de agricultura para ciudades. La idea es que, con las características de las viviendas actuales, en las que casi no hay espacio, se puedan implementar soluciones que permita el cultivo de alimentos de una forma sostenible. Para ello utilizan sistemas de hidroponia, aeroponia y acuaponia, explica Javier Casal, responsable de esta firma. Durante los próximos nueve meses trabajarán con Capsa Food «buscando la manera de aprovechar ciertos espacios que tienen», añadió Casal.

Con los insectos trabaja Galinsect, un proyecto vigués que cría y comercializa insectos para satisfacer la demanda de proteína limpia y sostenible medioambientalmente para el mercado acuícola, ganadero y de mascotas. En este caso serán Viña Costeira y el Grupo Nueva Pescanova los que explorarán las posibilidades de esta iniciativa. 

En HK Smart Food colaborarán con Cafés Candelas para tratar de conectar a las marcas con sus clientes. Para ello diseñarán toda una serie de sensores que permitirán conocer in situ la experiencia de los consumidores. Información que será analizada a través de una aplicación para que las empresas puedan tenerla en cuenta, por ejemplo, a la hora de diseñar nuevos productos. 

Por su parte Starterlabs, se dedicará a diseñar y desarrollar ingredientes bioactivos para la industria de la alimentación. La idea es que estos compuestos aporten propiedades saludables a los alimentos de una forma natural de tal forma que, por ejemplo, este tenga componentes antioxidantes. Larsa y Dairylac se ocuparán de esta iniciativa en la que «diseñaremos un ingrediente bioactivo de alta innovación y apto para multitud de alimentos», explica Alfredo Bermúdez, responsable de la firma. 

Alimentos con propiedades 

Con alimentos trabajará también Smart Vitamins, una spin off de la Universidad de Santiago de Compostela . «Queremos adaptar nuevas fórmulas que nos permitan crear tratamientos para enfermedades neurodegenerativas y autoinmunes a través de alimentos naturales», explica Ana Olivera, portavoz del proyecto que estará mentorizado por el propio Clúster de Alimentación. 

El desarrollo de nuevos productos centrará el trabajo de Herooj, un proyecto llegado desde Barcelona y que ofrecerá hidrogeles, barritas energéticas, hipertónicos e isotónicos 100 % ecológicos y naturales hechos con base de agua de mar. El proyecto estará apoyado por Clavo Food y Gadisa. 

Las dos últimas iniciativas seleccionadas se centran en la trazabilidad. Sitrav, por ejemplo, busca soluciones al reto de la digitalización y automatización de la industria. Para ello, desarrolla un sistema inteligente de trazabilidad de recogida, explotación y puesta a disposición de datos relacionados con los sistemas de producción industrial. Congalsa mentorizará este proyecto. Por su parte, Kiwanda se centra en el reto logístico de la industria. Ofrece una solución a los problemas de inventario y trazabilidad en la cadena de suministro, automatizando procesos de identificación y control. En este caso, será Kiwi Atlántico la que ayudará al desarrollo de esta iniciativa. 

Fuente: La Voz de Galicia