Una firma de San Cibrao diseña recambios para los respiradores artificiales de la uci covid-19

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En el engranaje que mantiene en funcionamiento los respiradores de la uci covid-19 del CHUO está el sello de una empresa asentada en el polígono de San Cibrao. Sineldent pertenece al Grupo Phibo, una compañía multinacional española especializada en la digitalización del sector dental. Además de estar presentes en Madrid y Barcelona, la provincia de Ourense acoge una de sus tres fábricas, donde habitualmente se producen prótesis bucales. Sin embargo, parte de su producción ha pivotado estas últimas semanas hacia la creación de conectores para los respiradores artificiales de la unidad de críticos del hospital. Son piezas pequeñas, semejantes a cánulas, pero imprescindibles para la actividad de la ventilación mecánica que precisan los pacientes más afectados por la enfermedad.
 
En sus instalaciones de San Cibrao trabajan habitualmente medio centenar de empleados, pero ahora están físicamente ocho, los imprescindibles para la producción física de las piezas. El resto, trabajan por vía telemática desde sus casas. Daniel García, responsable de producción en el departamento de Ingeniería, explica que las impresoras 3-D dan forma a esos recambios. Se hacen con una resina especial, parecida a la que emplean para los modelos bucales. “Nosotros, de inicio, nos dedicamos a la fabricación de prótesis bucales. Pero esta modalidad de impresión facilita que cualquier ingeniero de diseño industrial pueda fabricar toda pieza que se determine previamente a través de un programa por ordenador. Y además de la resina, también trabajamos con metal”, explica Sanz.
 
La buena sintonía con el CHUO sirvió para aportar algo más de fondo de armario al hospital en un contexto complicado, ya que la adquisición de piezas para los respiradores, dada la elevada demanda en el resto de centros sanitarios del país, no estaba siendo fácil. “El hospital de Ourense preveía que podía necesitar estos recambios porque los proveedores habituales no se los estaban sirviendo, así que en algún momento podía darse la circunstancia de que se quedasen cortos de material. Y ojalá no se necesitasen muchos más, porque esto querría decir que avanzamos en el buen camino”, añade Sanz.
 
Fuente: La Voz de Galicia