Ziacom venderá un biomaterial óseo que diseñó la UVigo

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La Universidad de Vigo y la multinacional médica Ziacom acaban de firmar un acuerdo que permitirá a la empresa española comercializar un biomaterial para regeneración ósea diseñado al amparo del proyecto Biofast, impulsado por el Grupo de Nuevos Materiales, liderado por el catedrático Pío González. 

Se trata de un biomaterial obtenido a partir de dientes de tiburón, una de las líneas de investigación que este grupo lleva desarrollando desde hace años. La alianza con la multinacional española, especializada en el diseño y fabricación de implantes y productos para cirugía bucal, maxilofacial y biomateriales, constituye un hito, ya que es la primera vez que se firma un acuerdo de licencia que permite comercializar los resultados de los proyectos apoyados por el programa Ignicia de la Agencia Gallega de Innovación con la colaboración de la Fundación Barrié. 

El proyecto Biofast, impulsado por los investigadores del Grupo de Nuevos Materiales Pío González, Julia Sierra y Stefano Chiussi, se enmarca en una iniciativa europea de economía circular para la valorización de recursos y descartes de la pesca. La experiencia de su grupo de investigación en materiales cerámicos, unida a las abundantes descargas en el Puerto de Vigo de pequeños tiburones procedentes de la pesca sostenible, dieron pie al aprovechamiento de los dientes de los escualos para obtener cerámicas biocompatibles que permitan recuperar tejido óseo antes de la colocación de un implante o tratar huesos humanos dañados por fracturas o debido a un cáncer. Este material posee unas características fisicoquímicas de suficiente similitud con el tejido óseo para que se convierta en un producto de aplicación clínica para la reconstrucción ósea tras traumatismos o resecciones de tumores de hueso así como aplicaciones dentales.

Los ensayos in vitro y las pruebas in vivo en pequeños animales demostraron la biocompatibilidad  del material, la no toxicidad y la capacidad para promover la regeneración ósea al mismo nivel que otros rellenos comercializados.

Posteriormente, gracias al apoyo del Programa Ignicia Prueba de Concepto, el equipo vigués pudo continuar con las pruebas in vivo, así como desarrollar actividades de marketing y comercialización, apoyados por profesionales especializados, y definir y ejecutar una estrategia de protección industrial de la tecnología. Esto permitió acercar la tecnología al mercado y atraer el interés de varias empresas del sector biomédico, siendo la tecnología finalmente transferida a la multinacional española Ziacom Medical.  

Fuente: Atlántico Diario